El multifacético artista multimedia Carlos Rolón presenta su nueva exposición, un potente homenaje a los disturbios de División Street de 1966. La muestra se encuentra en 65Grand, un espacio de arte en Chicago, y hace eco de un evento significativo en la historia puertorriqueña de la ciudad, que estalló tras el tiroteo de Arcelis Cruz, un joven de 20 años, y que tuvo lugar un día después de la primera Parada del Día Puertorriqueño en Chicago.
Rolón, nacido en 1970 en Chicago de padres puertorriqueños, ha crecido inmerso en una cultura y un entorno que reflejan las complejidades de la identidad puertorriqueña. La exposición, que incluye una serie de dibujos en blanco y negro, ofrece una perspectiva sobria y reflexiva sobre este momento histórico, combinando la herencia cultural con un enfoque casi documental. A través de su trabajo, Rolón busca visibilizar las narrativas a menudo pasadas por alto que han impactado profundamente a su comunidad.
La investigación del artista se basa en fotografías históricas y artículos de periódicos de la época, lo que le permite reinterpretar los eventos de aquellos días tumultuosos. Su proceso creativo incluye la realización de impresiones de sublimación en tintas, donde segmentos pequeños de imágenes ampliadas invitan al espectador a captar detalles reveladores y a considerar el contexto y las emociones de esa época. Su elección de los materiales, como el grafito y el carbón, así como la paleta monocromática, es intencionada, ofreciendo un espacio para la contemplación en lugar del espectáculo.
Además de los dibujos, la exposición incluye piezas significativas como “Humboldt Park Bicycle”, una escultura que simboliza la movilidad y el ingenio de la comunidad puertorriqueña, así como un “Protest Banner”, que refuerza la conexión entre la historia y la expresión artística contemporánea. Estos elementos se convierten en un vehículo para la memoria colectiva, recordando la resiliencia de una comunidad ante la adversidad.
Rolón también reflexiona sobre su conexión con Puerto Rico, donde sus visitas lo han llevado a explorar la rica tradición arquitectónica y espiritual de la isla. Elementos como rejas ornamentadas y la exuberancia del entorno natural han influido en su obra, enriqueciendo su comprensión de la identidad puertorriqueña y sus múltiples capas.
Con sus obras, Carlos Rolón no solo reafirma su compromiso con la narrativa cultural, sino que también invita a la audiencia a reconocer y reflexionar sobre los acontecimientos que han dejado huella en la comunidad puertorriqueña de Chicago. “The Division Street Riots” no solo revive memorias olvidadas; también establece un diálogo necesario sobre la historia y las vivencias de un pueblo que ha aprendido a transformar la lucha en arte.
La exposición está disponible hasta el 12 de abril de 2026 en 65Grand, ubicado en 3252 West North Avenue, Chicago. Esta obra de Rolón subraya la importancia de mantener vivas las historias que han dado forma a diversas comunidades en los Estados Unidos.
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