Cocinar con los ingredientes que nos ofrece la huerta en cada estación no solo es más sostenible, sino también más económico, sabroso y saludable: las frutas y verduras de temporada deberían ser el aporte principal de nuestra dieta, hasta alcanzar el 50% de la ingesta diaria, según El plato para comer saludable, la guía creada por expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard. Tomates, melocotones, cerezas, albaricoques, pimientos, ciruelas y judías verdes son algunos de los alimentos que se pueden usar para cocinar —con fuego o sin él— durante el verano.
Más información
Las ensaladas son siempre una buena opción. Con una base generosa de hortalizas veraniegas —a las que también podemos añadir fruta, que aportará un contraste interesante de textura y sabor—, legumbres que es posible comprar ya cocinadas o cereales integrales. Se puede incorporar también una porción de proteína en forma de huevo cocido, tofu, salmón ahumado… y cualquier extra que aporte un sabor potente, como el cebollino o cebolleta, las aceitunas y los encurtidos.
El toque final lo pondrá un buen aliño o vinagreta, con una base de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta, además de vinagre o zumo de limón o lima. Si algún comensal tiene problemas para digerir la cebolla, el pepino o el pimiento crudo, añadirlos picados a la vinagreta y dejar que reposen en ella un par de horas hará que el plato sea menos agresivo sin perder sabor. Para dar vida a las socorridas ensaladas de patata, el yogur, la mostaza o la mayonesa aportan una textura perfecta.
Espaguetis con tomate, perejil, ajo y guindilla
Ingredientes (para 4 personas)
▪ 400 gramos de espaguetis
▪ 8 tomates de pera —o una lata de tomate troceado de buena calidad—
▪ unos 12 dientes de ajo
▪ 2 puñados de hojas de perejil
▪ guindillas o chile en copos al gusto
▪ aceite de oliva virgen extra y sal
Preparación
▪ Si se usan tomates frescos, hacerles un corte en forma de cruz en la base, escaldarlos 10 segundos en agua hirviendo y pasarlos a un bol con agua helada.
▪ Retirar el pedúnculo, cortar en dados de un centímetro, escurrir y reservar.
▪ Poner la pasta a hervir en abundante agua salada un minuto menos de lo que indique el fabricante.
▪ Cortar los ajos en láminas finas y dorarlos a fuego suave en una sartén grande con un fondo generoso de aceite.
▪ Cuando empiecen a coger color, añadir el chile y poco después el tomate, subiendo el fuego al máximo para darles una cocción corta de unos dos minutos.
▪ Escurrir la pasta y ponerla en la sartén de la salsa junto con el agua.
▪ Remover durante un minuto, comprobar si hay que rectificar de sal o picante, añadir el perejil picado, remover un minuto más y servir.


