El cambio climático representa una amenaza directa para la infancia y adolescencia en México, según un informe reciente de UNICEF. De acuerdo con el estudio, nueve de cada diez niñas, niños y adolescentes en el país están expuestos a al menos dos riesgos climáticos simultáneos, afectando su salud, educación y desarrollo diario2.
El informe destaca que los efectos del cambio climático, como lluvias intensas, olas de calor y fenómenos meteorológicos extremos, ya se manifiestan en la vida cotidiana de millones de menores, especialmente en comunidades vulnerables y en condiciones de pobreza1, 2.
Impactos en la salud infantil
UNICEF identifica una relación directa entre fenómenos climáticos extremos y el aumento de riesgos para la salud infantil, principalmente por enfermedades diarreicas y respiratorias1, 2. El estudio señala que un incremento del 10% en la precipitación máxima acumulada durante cinco días consecutivos se asocia con un aumento de 1.9% en la tasa de mortalidad infantil por enfermedades diarreicas2. Los menores de cinco años son especialmente vulnerables, ya que su cuerpo y cerebro aún están en desarrollo2.
Además, se estima que el costo de la mortalidad y enfermedades infantiles adicionales relacionadas con el cambio climático hacia 2050 podría alcanzar entre 411 y 888 millones de pesos, dependiendo del escenario de emisiones2.

Afectaciones a la educación
El cambio climático también impacta la educación en México. Durante 2023 y 2024, alrededor de 13.1 millones de niñas, niños y adolescentes sufrieron alteraciones en sus actividades escolares debido a la suspensión de clases presenciales, reducción de jornadas y cambios en el calendario escolar por altas temperaturas en 18 estados3.
El estudio de UNICEF documenta una reducción de la matrícula escolar: en primer grado de primaria, la inscripción disminuyó 2.6% para niñas y 2.4% para niños; en segundo grado, la caída fue de 1.5% para las niñas entre 2019 y 20232, 3.
Las afectaciones se agravan porque el 22.2% de las escuelas de educación básica y el 25.5% de los planteles de educación media superior carecen de agua potable, dificultando la continuidad de las actividades académicas durante olas de calor3.
Desigualdad y vulnerabilidad
Los riesgos climáticos no afectan por igual a toda la infancia mexicana. Las niñas, niños y adolescentes que viven en hogares pobres, enfrentan barreras de acceso a servicios o residen en zonas altamente expuestas tienen menos capacidad para enfrentar las consecuencias de fenómenos climáticos1, 2.
UNICEF subraya que la vulnerabilidad se incrementa en comunidades rurales, indígenas y familias en condiciones de pobreza, donde la continuidad educativa y la salud infantil se ven más amenazadas tras huracanes, inundaciones, sequías y olas de calor1, 3.
Recomendaciones de UNICEF
El informe de UNICEF plantea fortalecer la resiliencia de escuelas, centros de salud y sistemas de agua y saneamiento, así como ampliar la protección social e incrementar la inversión en mitigación y adaptación al cambio climático1, 2.
También recomienda garantizar la participación de niñas, niños y adolescentes en las decisiones y políticas climáticas, reconociéndolos como agentes de cambio en la construcción de un futuro más resiliente1, 2.
Fuentes
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Datos basados en información reportada originalmente por unicef.org.






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