El inicio de 2026 ha traído consigo presiones notables sobre la economía familiar mexicana, reflejadas claramente en la inflación. Durante enero, la inflación anual fue de 3.79%, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), mostrando un repunte en comparación al cierre de 2025. Este fenómeno, conocido popularmente como la “cuesta de enero”, se percibe, sin embargo, en un contexto más moderado de lo que muchos analistas habían anticipado.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) experimentó un aumento mensual del 0.38%, impulsado en gran medida por el encarecimiento de productos básicos como refrescos, cigarros y alimentos preparados. Aunque algunos artículos esenciales han mostrado ligeros alivios, los incrementos han sido significativos en los sectores de consumo cotidiano.
Según los datos de enero, los productos que más aumentaron sus precios fueron:
– Cigarros: incremento mensual del 14.51%, el más alto del mes.
– Refrescos envasados: aumento del 5.53%, impactando directamente el gasto diario de las familias.
– Servicios de alimentos, como loncherías y taquerías, con un alza del 1.18%.
– Frutas y verduras también han estado en la palestra, con el plátano encareciéndose un 12.96% y el limón, uno de los productos agrícolas más volátiles, aumentando un 21.21%.
– Otros productos, como electricidad y servicios domésticos, también reflejaron incrementos de 0.99% y 1.61%, respectivamente.
Estos incrementos han contribuido a que la inflación subyacente cierre enero en un 4.52% anual, la cifra más elevada desde finales de 2023. Cabe destacar que tanto refrescos como cigarrillos ya habían sido objeto de aumentos por ajustes fiscales.
A pesar de las alzas, algunos bienes han mostrado disminuciones en sus precios, aliviando parcialmente la presión inflacionaria:
– Transporte aéreo: caída del 36.64%.
– Huevo: disminución del 6.31%.
– Gas doméstico LP: baja de 2.75%.
– Otros vegetales, como la cebolla y lechuga, también han visto descensos significativos.
En conjunto, los precios de frutas y verduras han registrado una caída anual del 1.84%, aunque los productos pecuarios siguen mostrando incrementos.
Con estas cifras, el panorama para los próximos meses se vislumbra desafiante. El repunte inflacionario ya había sido anticipado por el mercado, y por ello, el Banco de México (Banxico) decidió pausar los recortes a la tasa de interés, manteniéndola en 7% y revisando su previsión de inflación al 3.5% para cerrar 2026.
Para los consumidores, el mensaje es claro: los ajustes más significativos se encuentran en alimentos procesados, bebidas y servicios. Comparar precios y moderar gastos superfluos puede ser clave para enfrentar las continuas presiones inflacionarias.
Esta información, correspondiente al 9 de febrero de 2026, refleja un momento crítico en la economía del país, que demanda atención y adaptación por parte de las familias mexicanas.
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