El caldo de pollo es un platillo reconfortante, pero a veces su sabor puede resultar menos intenso de lo esperado. Un sencillo paso previo en el horno puede transformar su perfil, aportando mayor profundidad y matices tostados al resultado final.
Asar los ingredientes principales antes de cocerlos permite que se desarrollen compuestos aromáticos y sabores complejos, gracias a la reacción de Maillard, que no se logra solo con la cocción en agua hirviendo.
El paso clave: asar en el horno
Para potenciar el sabor del caldo de pollo, se recomienda colocar las piezas de pollo (carcasas, alitas o huesos) y verduras como cebolla, zanahoria y apio en una bandeja para horno. Los trozos deben ser grandes y gruesos para evitar que se quemen durante el horneado. Se sugiere asar estos ingredientes durante 30 minutos a 200 °C, hasta que adquieran un color castaño brillante. Este proceso genera notas tostadas y dulces, enriqueciendo el fondo del caldo1.

Aprovechar el fond y cocción lenta
Tras el horneado, los ingredientes dorados se transfieren a una olla para preparar el caldo. Es importante no desperdiciar los restos oscuros que quedan pegados en la bandeja, conocidos como fond. Para recuperarlos, se añade medio vaso de agua caliente y se raspa con una espátula, incorporando este líquido a la olla. Luego, se cubren los ingredientes con agua y se cocina a fuego lento, retirando la espuma durante los primeros treinta minutos. Se recomienda mantener la cocción a baja temperatura por un par de horas para extraer gradualmente proteínas y gelatina, logrando un caldo más oscuro e intenso1.
Cuándo omitir el paso del horno
El horneado previo no es indispensable para todas las preparaciones. Si se busca un caldo claro, delicado y más puro, conviene omitir este paso y cocer los ingredientes directamente en agua. La elección depende del tipo de plato final que se desee obtener1.
Información nutricional del caldo de pollo
Por cada 100 gramos, el caldo de pollo contiene 185 kcal, 25.3 g de proteína, 8.1 g de grasa total, 0.9 g de carbohidratos, 0 g de fibra, 482 mg de sodio, 1.3 mg de hierro y 153 mg de potasio2.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se prepara el caldo de pollo para que tenga más sabor?
Asando primero las piezas de pollo y las verduras en el horno durante 30 minutos a 200 °C, luego cocinándolas a fuego lento en agua y aprovechando el fond de la bandeja1.
¿Qué ingredientes se deben asar en el horno para el caldo de pollo?
Se recomienda asar piezas de pollo como carcasas, alitas o huesos, junto con verduras como cebolla, zanahoria y apio, en trozos grandes y gruesos1.
¿Por qué asar los ingredientes mejora el sabor del caldo?
El calor seco del horno provoca la reacción de Maillard, que genera compuestos aromáticos, notas tostadas y matices dulces, enriqueciendo y profundizando el sabor del caldo1.
¿Cuánto tiempo se deben asar los ingredientes antes de hacer el caldo?
Se recomienda asar los ingredientes durante 30 minutos a 200 °C, hasta que adquieran un color castaño brillante1.
Fuentes
Texto elaborado por la Redacción de Columna Digital a partir de estas fuentes:
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Datos basados en información reportada originalmente por AS.






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