Los rebeldes hutíes han dejado clara su intensión de continuar los ataques en la región. En un reciente desarrollo, el grupo informó que llevó a cabo una ofensiva utilizando drones y misiles contra una base militar en el sur de Arabia Saudita, específicamente en Sharurah. Esta acción se produce en el contexto de un incremento de combates entre los hutíes, apoyados por Irán, y las fuerzas gubernamentales yemeníes respaldadas por Riad, que han obligado a un número creciente de civiles a huir.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, comunicó a través de la red social X que el ataque tuvo como objetivo depósitos de armas y centros de mando que, según él, son responsables de la agresión contra Yemen. Aunque no se especificó la fecha exacta de esta operación, los enfrentamientos han aumentado notablemente en la última semana.
Horas antes del ataque a la base, Arabia Saudita reportó que un proyectil lanzado por los hutíes hirió a dos personas en la frontera sur del país. La Dirección de Protección Civil denunció que el proyectil causó daños materiales significativos en una mezquita y edificios circundantes, evidenciando la tensión creciente a lo largo de la frontera.
Este episodio sigue a una serie de ataques por parte de las fuerzas yemeníes del gobierno contra combatientes hutíes cerca de la ciudad portuaria de Mocha, en el mar Rojo. Los hutíes habían consolidado su control de esta región estratégica y capturado islas clave, lo que les permite afirmar un poder significativo sobre el estrecho de Bab al Mandab, vital para el tránsito de petróleo.
Además, la situación humanitaria sigue deteriorándose. Desde julio, aproximadamente 76,000 personas han sido desplazadas debido a los combates, una cifra que se ha cuadruplicado en solo una semana, lo que subraya el número creciente de civiles obligados a abandonar sus hogares en busca de seguridad.
Simultáneamente, un reciente informe de la agencia estatal Saba destacó que las fuerzas yemeníes habían llevado a cabo ataques exitosos contra posiciones hutíes, destruyendo vehículos y matando a varios combatientes. Sin embargo, el portavoz hutí aseguró que las fuerzas saudíes habían realizado 129 ataques aéreos en territorio hutí en apenas 48 horas.
En un contexto más amplio, la guerra civil en Yemen comenzó en 2014, con la toma de la capital, Saná, por parte de los hutíes. Aunque hubo un alto el fuego en 2022, los combates se han reanudado con vigor desde julio. Arabia Saudita ha intervino en 2015 para apoyar al gobierno reconocido internacionalmente, que sigue operando desde Adén.
Desde este panorama, el futuro de Yemen sigue siendo incierto, ya que la escalada de violencia plantea serios desafíos humanitarios y políticos en un país que ya está lidiando con una crisis humanitaria sin precedentes. La comunidad internacional observa cuidadosamente, aunque el tiempo para la mediación parece escaso frente a la inminente reanudación de las hostilidades.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.
Datos basados en información reportada originalmente por infobae.com.






Deja un comentario