El evento del partido entre México y Chequia, programado para el 24 de junio de 2026 a las 19:00 horas en el Estadio Ciudad de México, no solo marcará el cierre de la participación de la Selección Mexicana en la fase de grupos del Mundial 2026, sino que también abrirá una ventana comercial importante para los restaurantes de las áreas con mayor afluencia de aficionados en la Ciudad de México.
A partir de las 15:00 horas del mismo día y hasta las 07:00 del 25 de junio, entrará en vigor una ley seca que prohibirá la venta de bebidas alcohólicas para llevar. Esta medida se focaliza en el Perímetro A del Centro Histórico y en colonias como Centro, Tabacalera, Juárez, San Rafael y Cuauhtémoc, todas ubicadas en la alcaldía Cuauhtémoc. Durante este periodo, establecimientos como tiendas de abarrotes y supermercados deberán suspender la venta de alcohol en envase cerrado, lo que impactará significativamente en su actividad comercial.
Sin embargo, los restaurantes que cuenten con los permisos necesarios podrán seguir sirviendo bebidas alcohólicas, siempre que se consuman en el local y vengan acompañadas de alimentos. Esta disposición también aplica a hoteles, salones de fiestas y otras instalaciones recreativas que cumplan con las regulaciones pertinentes. Con una gran cantidad de aficionados esperando celebrar el encuentro, los restaurantes tienen la oportunidad de captar una porción del consumo que tradicionalmente se realiza en casas o en reuniones informales.
A pesar de esta oportunidad, el impacto económico del Mundial hasta ahora ha sido desigual. Según una encuesta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados, el 50% de los restaurantes reportaron un desempeño inferior al de una semana regular al inicio del torneo. Solo un 25% logró mejorar sus resultados, mientras que el 65% no observó incrementos en sus ventas. Por el contrario, ciertos establecimientos han experimentado crecimientos significativos, con aumentos de hasta el 30% o 50%, un fenómeno que resalta cómo el éxito varía dependiendo de diversos factores, incluidos la ubicación del negocio y el tipo de clientela.
Es importante señalar que el futbol no ha generado un impacto uniforme. Los beneficios han estado concentrados en aquellos negocios que cumplen con condiciones específicas para atraer a quienes desean seguir los partidos en un ambiente social. Además, el rendimiento durante este primer periodo del torneo no fue exclusivo del Mundial; el Día del Padre y las celebraciones familiares también jugaron un papel crucial en el aumento del consumo, con el 45% de los restaurantes atribuyendo su éxito a estas festividades.
Con la llegada del partido entre México y Chequia, los restaurantes tendrán la oportunidad de adaptarse y diseñar ofertas atractivas para aprovechar al máximo el evento, aunque los resultados no están garantizados. Las condiciones y la respuesta de los consumidores serán determinantes en el éxito de esta jornada.
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