Alrededor de 30 obras vinculadas a movimientos LGTB, feministas, víctimas de violencia política y el Acuerdo de Paz fueron retiradas este jueves del Museo Nacional de Colombia, uno de los más antiguos de América, ubicado en Bogotá1.
La decisión, que no ha sido explicada oficialmente por el museo, se dio el mismo día en que el presidente Abelardo de la Espriella visitó el Ministerio de Cultura y anunció una 'contrarrevolución cultural', instruyendo la remoción de piezas que, según él, representan una 'oda al terrorismo'1.
Qué obras fueron retiradas
Entre las piezas retiradas se encuentran obras alusivas a los derechos femeninos y LGTB, así como objetos y afiches relacionados con campañas presidenciales de figuras como Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro Leongómez, ambos asesinados en 1990 durante periodos de violencia política1.

Argumentos del gobierno y reacciones
El presidente De la Espriella defendió la medida como parte de una agenda conservadora y 'antiwoke', señalando que el Estado debe impedir que los espacios culturales sean 'captados por el social-comunismo'1.
La ministra de Cultura, Paola Holguín, afirmó en redes sociales que la vocación del museo no es servir como instrumento de adoctrinamiento político y que la curaduría está siendo rediseñada para salvaguardar el patrimonio nacional1.
Políticos opositores y colectivos feministas y LGTB han rechazado la decisión, señalando que limita la expresión artística y afecta la memoria del país1.
Contexto político y cultural
La polémica surge poco más de dos meses después de la llegada de De la Espriella a la presidencia, quien durante su campaña se declaró contrario al 'wokismo' y defensor de valores conservadores y religiosos1.
Expertos y analistas señalan que la 'batalla cultural' no fue tan central en su campaña como sus propuestas de mano dura contra la delincuencia, pero ahora toma protagonismo en su gobierno1.
Actualmente, una bancada 'provida' en el Congreso, afín al gobierno, impulsa debates sobre derechos como el aborto y el acceso de menores a tratamientos médicos de género1.
Rechazo y apoyo social
La retirada de las obras generó críticas de figuras como María José Pizarro, congresista e hija de Carlos Pizarro, quien afirmó que el intento de proscribir la memoria de su padre solo agranda su legado1.
Ricardo Moreno Patiño, exviceministro de Educación, consideró que la medida limita la narrativa diversa y plural que representa el museo1.
Grupos conservadores y sectores religiosos han respaldado la agenda cultural del presidente, mientras que la oposición y colectivos sociales han manifestado su rechazo en redes sociales1.
Por qué importa en América Latina
La controversia por la retirada de obras del Museo Nacional de Colombia refleja tensiones culturales y políticas presentes en varios países latinoamericanos, donde los debates sobre memoria, derechos LGTB, feminismo y libertad de expresión siguen siendo relevantes1.
Nota de la Redacción: esta nota se basa en la información disponible al publicarla y se actualizará si otras fuentes aportan más datos.
Fuentes
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Datos basados en información reportada originalmente por BBC.






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