Justo antes del Día de San Valentín de 2026, Brad Reese, un apasionado de Reese’s y nieto del inventor del famoso peanut butter cup, HB Reese, se encontró decepcionado al probar un nuevo producto de la compañía: los Unwrapped Peanut Butter Creme Mini Hearts, lanzados especialmente para esta festividad. Su lema, “Nunca romperemos tu corazón”, se sintió irónicamente vacío tras su experiencia. “Tomé dos mordiscos y tuve que escupirlo. Nunca me había pasado algo así en mis 70 años de vida. No tenía sabor. Era inaguantable”, expresó Reese.
Al inspeccionar los ingredientes, se dio cuenta de una alarmante sustitución: la tan apreciada cobertura de chocolate con leche había sido reemplazada por un recubrimiento “sabor chocolate” que consistía mayormente en azúcar y aceite vegetal, con menos del 2% de cacao. Esta falta de cacao no solo se limitaba a este producto; tras investigar en un supermercado local, Reese observó que otros productos de Reese’s y Hershey, como Take 5 y Mr Goodbar, también carecían de chocolate verdadero.
Reseñando el hecho en LinkedIn, Reese escribió una carta abierta a Todd Scott, gerente de marca en Hershey, cuestionando cómo la compañía podía seguir promocionando a Reese’s como su marca insignia mientras reemplazaba ingredientes fundamentales que mantenían la confianza de los consumidores. Si bien Scott no respondió directamente, su reclamo captó la atención de los medios, lo que llevó incluso al popular youtuber MrBeast a invitarlo a probar su propia marca de peanut butter cup.
La respuesta de Hershey incluyó dos declaraciones; una de la familia Reese reafirmando que la mayoría de los descendientes de HB Reese no compartían las críticas de Brad, y otra defendiendo la integridad de los Reese’s Peanut Butter Cups tradicionales, que continúan elaborándose con chocolate con leche y mantequilla de maní, aunque reconociendo ciertos experimentos en nuevos productos.
Reese habló de sus preocupaciones sobre las prácticas de la empresa en un contexto más amplio, señalando que Hershey ha atribuido en gran parte las modificaciones a la volatilidad del mercado del cacao. Desde 2020, la crisis climática ha causado sequías e inundaciones en Ghana y Côte d’Ivoire, que juntas producen el 70% del chocolate mundial. Esta situación ha resultado en una disminución drástica del suministro de cacao y un aumento en los precios del cacao, que ha pasado de $2,000 a $12,000 por tonelada.
Los fabricantes de chocolate, como Hershey y sus competidores, han tenido que enfrentar el desafío de mantener los precios bajos a pesar de la escasez. Según Alexis Villacis, economista de la Universidad Estatal de Ohio, esta situación ha llevado a decisiones “creativas” como la reducción del tamaño de las porciones y la reformulación de productos para incluir menos cacao y más ingredientes alternativos. Un ejemplo reciente es el anuncio de Nestlé sobre su nueva línea Snack Vibes, que elimina el cacao en favor de una alternativa de “chocolate” desarrollada en laboratorio.
Las regulaciones sobre el contenido mínimo de cacao varían significativamente entre regiones. En Europa, por ejemplo, un producto debe contener al menos el 20% de ingredientes derivados del cacao para ser considerado “chocolate”. En Estados Unidos, el umbral es solo del 15%, lo que permite a productos con bajo contenido de cacao ser etiquetados como “caramelos de chocolate”.
En 2025, los precios del cacao finalmente comenzaron a bajar, pero esto no implicó una reducción inminente en el costo del chocolate, ya que muchas compañías habían adquirido su cacao a precios altos y aún estaban afectadas por la inflación. El mercado de cacao sigue enfrentando límites debido a regulaciones más estrictas sobre la deforestación y el uso de trabajo infantil en el cultivo de cacao.
Brad Reese ha tomado la decisión de no volver a comprar productos de Reese’s, declarando que es un acto de “blasphemia” para él, cuya familia es sinónimo de la marca. A pesar de esto, los consumidores se están volviendo más astutos a la hora de leer las etiquetas de los productos y están comenzando a diferenciar entre el chocolate real y las simples imitaciones.
Finalmente, la forma en que los consumidores respondan ante estas prácticas podría determinar el camino que sigan compañías como Hershey en el futuro. “Estas grandes empresas están evaluando cómo reacciona la gente”, concluye Villacis. Si los consumidores continúan exigiendo calidad y autenticidad, las empresas podrían verse obligadas a reconsiderar su enfoque.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


