La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) ha señalado la urgente necesidad de establecer una mesa técnica con el gobierno de Claudia Sheinbaum. Esta solicitud surge en el contexto de la reciente aprobación de la reforma laboral, que implica la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales. La preocupación radica en que el 96% de los agremiados a Canirac son microempresas, muchas de ellas familiares, que podrían enfrentar dificultades para absorber los costos asociados a estos cambios.
El sector restaurantera, que genera más de 2.1 millones de empleos directos en el país y opera los 365 días del año, presenta características operativas únicas que requieren un enfoque cuidadosamente diseñado. Las jornadas extendidas y los múltiples turnos que caracterizan a estos establecimientos hacen imprescindible un análisis técnico detallado antes de implementar cualquier modificación estructural.
Canirac ha instado a las autoridades a actualizar las leyes laborales de manera gradual, garantizando certeza jurídica y evaluando el impacto sectorial de estas reformas. Esto incluye la implementación de estrategias de acompañamiento que ayuden a las pequeñas y medianas empresas a adaptarse a las nuevas normativas. En este sentido, la organización empresarial reitera su disposición para dialogar y colaborar en la construcción de mecanismos que faciliten esta transición.
El contexto legislativo es relevante. La reforma fue aprobada dentro del Congreso Federal y por diversas legislaturas locales, y ahora se espera su publicación en el Diario Oficial de la Federación, así como la armonización en la Ley Federal del Trabajo que definirá su aplicación específica. Durante el proceso de análisis, Canirac participó activamente en los foros convocados por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, aportando la visión del sector y enfatizando la importancia de una transición ordenada.
Con la oportunidad de diseñar herramientas de acompañamiento para apoyar la adaptación de los establecimientos, el sector restaurantera se prepara para afrontar este nuevo esquema laboral. A través de la orientación técnica y espacios de capacitación, busca asegurar que la implementación de la reforma no solo sea viable, sino también beneficiosa para todas las partes involucradas.
La invitación de Canirac a las autoridades es clara: trabajar juntos para abordar los retos que presenta la reforma laboral, priorizando el diálogo y la colaboración en beneficio de la industria y de los millones de empleos que ella representa. Con el compromiso adecuado, es posible construir un futuro que no sólo respete los derechos laborales, sino que también promueva el crecimiento y la estabilidad del sector.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


