En un panorama donde la mayoría de los grupos restauranteros mexicanos centran su crecimiento exclusivamente en el país, Grupo Carolo ha trazado un camino único desde su fundación en 2007. Hoy, la compañía se ha consolidado como un referente gastronómico no solo en México, sino también en Estados Unidos, donde aproximadamente el 70% de sus ventas provienen de este mercado, empleando a más de 2,100 personas.
El CEO de Grupo Carolo, Diego Gómez, destaca que mientras muchos grupos mexicanos buscan apenas abrir una primera unidad en el extranjero, su empresa ya ha establecido una robusta estructura en Estados Unidos, siendo esta la principal fuente de ingresos. Al operar a través de cadenas como Eureka, especializada en hamburguesas, y La Popular, que ofrece cocina mexicana inspirada en las taquerías de Santa Fe, así como el concepto de fine dining Amalfi Llama, Grupo Carolo ha sabido diversificar su oferta.
Desde la adquisición de Eureka en 2019, cuando contaba con 20 unidades, hasta ahora, operan 36 restaurantes. La Popular también ha sido un éxito, con cinco unidades en Estados Unidos. Este crecimiento ha sido impulsado por el poder adquisitivo del consumidor estadounidense, que presenta un gasto promedio considerablemente más alto. “Los tickets promedio son más altos y eso impacta directamente en la venta del grupo”, señala Gómez.
La expansión no solo ha significado abrir restaurantes; ha requerido una adaptación significativa al exigente mercado estadounidense. La Popular, que comenzó como una simple taquería en Ciudad de México, ha tenido que ajustarse a un público que no siempre está familiarizado con el formato mexicano tradicional. Esta experiencia ha sido una curva de aprendizaje para la empresa, que ha logrado consolidar la marca en el nuevo entorno.
Además de crecer en tamaño, la operación en Estados Unidos ofrece ventajas logísticas. A diferencia de México, donde restauranteros suelen depender de múltiples proveedores, en Estados Unidos existen grandes operadores capaces de centralizar las necesidades de abastecimiento, lo que facilita la gestión del crecimiento.
Sin embargo, detrás de estos números se encuentra una historia poco común en la industria gastronómica. Grupo Carolo se fundó para ofrecer una oportunidad laboral a Carlos Gómez, primo de Diego, quien vive con síndrome de Down y ha encontrado en la panadería su pasión. La primera sucursal comenzó con el objetivo de crear un proyecto de vida para Carlos, quien sigue vinculado a la compañía, ayuda en la elaboración de panadería y repostería junto a otros colaboradores con discapacidad intelectual.
El compromiso de la empresa con la inclusión es palpable. Grupo Carolo mantiene lazos con diversas organizaciones dedicadas a la inclusión y desarrollo de personas con discapacidad, reafirmando que su misión va más allá de la gastronomía. “Siempre hemos tratado de apoyar fundaciones y proyectos relacionados con síndrome de Down. Es parte de nuestro ADN”, remarca Gómez.
Mientras la operación estadounidense sigue representando un pilar fundamental del negocio, México continúa siendo el laboratorio donde nacen las innovaciones del grupo. A lo largo de 2026, lanzaron La Popular en Santa Fe y Carolo en Puebla, ambas plantas fundamentales para la estrategia de crecimiento fuera de la Ciudad de México. La compañía también prevé abrir ocho nuevas unidades en el país.
En el marco de estos 19 años desde su fundación, Grupo Carolo es un claro ejemplo de cómo la gastronomía puede transformarse en una plataforma de inclusión, generación de empleo y expansión internacional. La historia de esta empresa resalta que el verdadero éxito no solo se mide en cifras de ventas, sino también en el impacto positivo que puede generar en la sociedad.
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