Hace algunos meses, al inicio del semestre, escribí en este mismo espacio sobre el seminario de análisis del diseño inclusivo que estaba impartiendo en la universidad. En aquel momento compartí una reflexión sobre la importancia de la inclusión como una postura ética desde la cual entendemos y practicamos el diseño. Hoy, con el semestre concluido, me gustaría hablar de algo distinto. No tanto del diseño inclusivo, sino de lo que ocurre cuando un curso universitario deja de ser únicamente un espacio para enseñar y se convierte también en un espacio para producir conocimiento.
Con frecuencia pensamos que la universidad tiene una sola función: transmitir el conocimiento acumulado durante siglos, y sí, esa es una de sus tareas más importantes. Con los cambios en las teorías del aprendizaje y la educación, han surgido nuevas formas de realizar el trabajo en aula, por ejemplo, la mediación del conocimiento. En ocasiones, las preguntas que surgen en el aula, las discusiones con el estudiantado y el análisis sistemático de un problema permiten organizar ideas de una forma diferente, es entonces cuando la docencia también investiga y construye conocimiento.
Uno de los primeros retos del seminario fue ampliar una idea muy arraigada. Cuando hablamos de diseño inclusivo solemos pensar casi de inmediato en accesibilidad física o en discapacidad. Esa asociación es comprensible y necesaria, pero deja fuera muchas otras formas de inclusión y de exclusión que también están presentes en nuestra vida cotidiana y que para el diseño es indispensable concientizar.
Conforme avanzó el semestre fue necesario construir una manera de analizar objetos, espacios, servicios y mensajes que permitiera discutir casos muy distintos entre sí. Así, comenzaron a aparecer categorías que ayudaban a explicar por qué un diseño podía incluir a unas personas y excluir a otras. Algunas de ellas tenían que ver con la posibilidad de usar un objeto o un espacio y otras con la representación simbólica, con las condiciones materiales para acceder a él o con los códigos culturales necesarios para comprenderlo.
Lo interesante es que esas categorías no surgieron de manera espontánea ni estaban previstas desde el inicio del curso, sino que fueron tomando forma conforme analizábamos ejemplos, comparábamos situaciones y buscábamos una manera de ordenar aquello que estábamos observando. Eso también es investigar. Muchas veces la investigación comienza tratando de comprender mejor un problema que aparece durante la enseñanza.
Al finalizar el seminario concluí que la pregunta más útil no era si un diseño podía calificarse como inclusivo o no, esa respuesta casi siempre depende del contexto. La pregunta verdaderamente importante era otra: ¿Quién quedó fuera cuando este diseño fue pensado? Cambiar la pregunta cambia también la forma en que observamos los objetos, los espacios y los mensajes que forman parte de nuestra vida cotidiana. Nos obliga a identificar aquello que normalmente pasa inadvertido y a reconocer que toda decisión de diseño tiene consecuencias sobre las personas que la utilizarán.
Esa reflexión trasciende el diseño. También puede aplicarse a la educación, a las políticas públicas, a los servicios, a la tecnología y, en realidad, a cualquier ámbito donde existan decisiones que afectan a otras personas. Preguntarnos quién participa y quién queda fuera nos obliga a mirar la realidad con mayor profundidad.
Muchas veces se piensa que investigar y dar clases son actividades independientes. Mi experiencia ha sido exactamente la contraria: las mejores preguntas de investigación suelen aparecer en el aula, cuando una explicación deja de ser suficiente, cuando una categoría ya no alcanza para describir lo que estamos observando o cuando la realidad nos obliga a reorganizar nuestras propias ideas.
Tal vez esa sea una de las mayores riquezas de la universidad. No solamente conserva y transmite conocimiento, también lo produce. En ocasiones, ese conocimiento comienza con algo tan sencillo como una pregunta formulada en el momento adecuado.
Nos vemos pronto para seguir hablando de diseño.






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