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Receta fácil para preparar buñuelos de calabaza

por Redacciónen GastronomíaTiempo de lectura: 2 min
La receta de buñuelos de calabaza que puedes preparar con pocos ingredientes
Image: mejorconsalud.as.com

Para preparar buñuelos de calabaza para cuatro personas se necesitan entre 400 y 500 gramos de pulpa de calabaza asada, 15 a 20 gramos de levadura fresca de panadería, 60 mililitros de agua tibia, de 250 a 350 gramos de harina de trigo común, una pizca de sal fina, aceite abundante para freír y azúcar blanco para rebozar.

La preparación comienza cortando la calabaza en rodajas y horneándola a 200 °C durante cuarenta minutos hasta que esté blanda y caramelizada. Luego se deja templar, se retira la piel y se machaca la pulpa hasta obtener un puré fino. La levadura fresca se desmenuza en el agua tibia y se mezcla con el puré de calabaza. Después se añade la harina tamizada junto con la sal y se bate la masa con movimientos circulares enérgicos para incorporar aire, logrando una masa blanda y pegajosa. Se tapa con un paño limpio y se deja reposar en un lugar templado hasta que doble su tamaño y aparezcan burbujas en la superficie.

Para freír los buñuelos se debe usar una sartén honda con abundante aceite a una temperatura entre 170 °C y 180 °C. Es recomendable mojar los dedos en agua tibia para evitar que la masa se pegue al manipularla. Se toma una porción de masa, se presiona el centro con el pulgar humedecido para abrir un orificio y se deja caer en el aceite caliente. Si se cuenta con una buñolera metálica, se debe engrasar previamente con aceite caliente para facilitar la tarea. Los buñuelos se fríen durante dos o tres minutos, volteándolos hasta que estén dorados de manera uniforme. Después se escurren sobre papel absorbente y se rebozan en azúcar mientras aún están templados para que se adhiera bien.

Para evitar que la masa quede densa o que los buñuelos absorban demasiado aceite, es importante no añadir más harina de la necesaria y mantener el fuego en un punto medio. Si el aceite está demasiado caliente, la corteza se tostará rápido y el interior quedará crudo; si está tibio, los buñuelos absorberán grasa y perderán esponjosidad. Un palillo puede ayudar a verificar la temperatura adecuada. Los buñuelos deben servirse recién hechos, cuando la corteza está crujiente y su aroma dulce llena la cocina. Se pueden acompañar con una taza de chocolate espeso o café recién colado para equilibrar el sabor dulce exterior.

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Datos basados en información reportada originalmente por mejorconsalud.as.com.

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